Sobre mí

Me gustan los gatos y dibujar corazones.

Los arco iris a los que se les ve dónde empiezan y dónde acaban.

No digo que no a una locura y me da miedo arriesgar pero lo acabo haciendo.

Mis ojos volvieron a sonreír, pero "en mi defensa debo decir que él me sonrió primero".

Y aquella noche con la ciudad brillando sólo para nosotros fue más de lo que nunca pude imaginar.

Él también me ha dado algo con lo que nunca conté.

Cuesta llegar a ella y nunca sabes, pero cuando te sonríe todo lo demás importa menos.

No regala su cariño y por eso, para mí, tiene aún más valor cuando lo muestra.

Y la entiendo, porque yo también soy un poco así.

Mi hijo es mi debilidad. Me da lecciones cada día y me hace ser mejor persona.

Me sonríe el corazón cuando me pide ayuda para encontrar las galletas que ha echado en la leche.

Cuando me pide que le acaricie la espalda para dormir o que le cante “Hello”.

Cuando me llama mamisita pesiosa.

Con sus saltos y su risa.

Con su carrera para abrazarme cuando vuelvo a casa.

Mi felicidad se escribe con cinco letritas.

 

 

Gracias por haberte quedado.

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© Iris Gutiérrez 2019